Hoy es uno de esos días fríos y oscuros, en los que levantarse es un verdadero reto, y sonreír parece una locura. Un día que deja que desear, un día en el que tu habitación se convierte en el cobijo más preciado, y tú sólo quieres que acabe, pero por esa razón el tiempo pasa lento, muy lento, acabando desear incluso morir ya que las fuerzas son escasas para sobrevivir.Mis miedos frenan las ganas de ser feliz y consiguen reflejarse en la expresión de mi cara, mis miedos me dominan.
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