domingo, 5 de diciembre de 2010


Puedes llorar en mi oído sin sentir nunca la necesidad de explicar, o hablarme de tus sueños, contarme de tus miedos, yo me sentaré a escuchar...

Te guardaré de lo que hace daño
porque soy así, y yo te quiero tanto...
Has estado ahí para mi y ahora estoy aquí para ti. Cuando el valor te haga falta seré tu fuerza y esperanza, te ayudaré a encontrar la calma sólo tienes que llamar.
Cuando estés harto de la vida seré la voz que te motiva, te llenaré de alegría, siempre en mi puedes confiar

No hay comentarios:

Publicar un comentario